Microbiografía de Mario Fernando Peña Solari

Mi primo Fernando nació el ’53 y vivía en Santiago con sus padres, y su hermana y su hermano. Lo recuerdo de niño jugando en el patio lleno de árboles de su casa. Vivimos una relación muy cercana, salíamos a pasear bajo la lluvia o por la ribera del Mapocho. Era melómano, y pasábamos largas tardes en el living escuchando a los Beatles y hablando de “El Principito” y de que lo esencial es invisible a los ojos. Nunca olvidaré la tarde en que con él conocí los poemas de Vallejo o la música de Cuncumén que llevó a mi casa.

Ya estaba en tercero medio en el Instituto Nacional cuando hubo una toma, que creo que cambió su vida. Ahí entró al FER y luego en arquitectura en la Chile ya era parte del MIR. Vivía intensamente la vida: se fue a la población Nueva La Habana y hacía alfabetización; toda su energía estaba dedicada a la revolución.

Sabía escuchar y compartía con personas muy diferentes, incorporaba el amor a su modo de comprender y te cuestionaba siempre desde la bondad; él me instaba a preguntarme por el orden de las cosas.

Era un hombre profundamente atractivo, y recuerdo su pelo negro, ensortijado, y esa sonrisa amplia de dientes blancos, donde sus ojos chinitos también sonreían.

Después del Golpe, estuvo detenido en el Estadio Nacional. La última vez que lo vi fue en el Campus Oriente, y recuerdo haberle tomado las manos y hacerle cariño. Al poco tiempo lo detuvieron, tenía 21 años.

Él era Mario Fernando Peña Solari, detenido y desaparecido el 09 de diciembre de 1974. Yo soy su prima, Malucha Pinto y lo recuerdo. Recuérdalo tú, recuérdaselo a otros.

Ficha técnica

Para realizar esta microbiografía, se entrevistó a Malucha Pinto, quien grabó esta cápsula radial en diciembre de 2014 en los estudios de Radio Juan Gómez Millas, donde fue mezclada. Posteriormente, se emitió a través de Radio Universidad de Chile.

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