Microbiografía de Rolando Juan Rodríguez Cordero

    Rolando, mi papá nació en el otoño de 1955 en Santiago y creció en un cité ubicado en las fronteras de la ciudad antigua: “el Chiflón del Diablo”. Hijo de Aníbal y Sara, fue el cuarto de diez hermanos.

    El flaco Bocacho, tuvo una infancia traviesa y aprendió en el callejón chiflonero la dureza de la vida proletaria, el valor de la comunidad y la importancia de la organización. La convivencia con los choros del Santiago viejo y la pobreza forjaron su carácter como líder y lo prepararon para una vida comprometida como dirigente de la Juventud Obrera Cristiana (JOC), como parte del Equipo de Misión Obrera con los curas Aldunate, Puga y Bolton y finalmente como mirista. Desde el Colegio Andacollo, junto amigos del barrio, formaron uno de los núcleos de militancia.

    Tengo pendiente descubrir, en qué circunstancias se conocieron mis padres, pero sé que con Catalina –mi mamá- además de su amor y su pasión por el rock´n roll, compartieron su compromiso político, con la lucidez de los que se entregan al pueblo: “si cae uno el otro sigue”…

    Y el Roli siguió fiel al compromiso y su amor fue compartido por otros tres hijos Ernesto, Lorena y María Ester. Se mantuvo firme en la resistencia, hasta que en la primavera del ’76 cayó junto a su gran amigo Mauricio Carrasco, yo tenía 1 año y medio.

    El era Rolando Rodríguez Cordero, ejecutado el 20 de octubre de 1976. Yo soy Beto Rodríguez Gallardo y recuerdo a mi papá, recuérdalo tú, recuérdaselo a otr@s.

    Ficha técnica

    Para realizar esta microbiografía, se entrevistó a Beto Rodríguez, quien grabó esta cápsula radial en diciembre de 2014 en los estudios de Radio Universidad de Chile, donde posteriormente fue mezclada y emitida.

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