Microbiografía de Patricio Antonio Biedma Schadewaldt

Patricio nació el 13 de mayo de 1945, en Buenos Aires y creció en una familia porteña acomodada, era el menor de cuatro hermanos. Llegó a Chile el año ’67 a cursar sociología, lo habían expulsado de la universidad en Argentina por solidarizar con estudiantes perseguidos por Onganía. La imagen que guardo de esos años, es del loco enamoramiento de Patricio y Luz Lagarrigue, compañera de curso.

Patricio era de intelecto rápido en la discusión, leal con el adversario y apasionado en el debate. Trigueño, de ojos grandes, Luz lo recuerda “increíblemente buenmozo”. Tuvieron tres hijos: Sebastián, Manuela y Nicolás, lo recuerdan como un papá cariñoso, que le gustaba salir a pasear y hacer pic-nic. Era muy músico, tocaba la guitarra clásica y ponía su música barroca a todo volumen cuando escribía.

Compartí muchas horas con mi amigo, fuimos compañeros primero en sociología en la Universidad Católica y luego en Flacso; fueron años jóvenes de intercambio de sueños, utopías y conversaciones extensas en torno a un buen vino y al humo del cigarrito. Patricio, entró a militar en el MIR; tras el 11 de septiembre de 1973, fue expulsado de la Universidad, pasa a la clandestinidad y el ’74 salió de Chile.

Patricio Biedma Schadewaldt fue detenido y hecho desaparecer en julio del ´76 en el marco de la “Operación Cóndor”. Yo soy Hugo Villela Guerrero, y recuerdo a mi amigo, compañero y colega, recuérdalo tú y recuérdaselo a otr@s.


Ficha técnica

Esta microbiografía fue realizada a partir de la entrevista a Luz Lagarrigue y el texto de Hugo Villela, quien grabó esta cápsula radial en octubre de 2014 en los estudios de Radio Universidad de Chile, donde posteriormente fue mezclada y emitida.

4 Comments, RSS

  • Andrés

    dijo en:
    septiembre 12, 2016 a las 19:45

    Excelente espacio este!!! Es pero taaaaaaaaaaaaaaan necesario hoy ne día en Chile salir de la IGNORANCIA y preservar nuestra historia.

    Porq SIN MEMORIA, NO HAY IDENTIDAD NI HISTORIA NI FUTURO!!!

  • Sergio Vilensky

    dijo en:
    mayo 28, 2016 a las 22:41

    Dirán que esto es una frivolidad, pero acabo de ver un documental sobre la Dictadura de Pinochet en el que aparece entrevistada en varios nexos Manuela Biedma, hija de Patricio, y me pareció una mujer preciosa y encantadora que se resiste sanamente a ser cosificada (totalizada) como “hija de un detenido desaparecido”.
    Mis más sinceros respetos a la memoria de Patricio Biedma Schadewaldt y un abrazo cariñoso desde la distancia a Manuela Biedma Lagarrigue.
    Sergio Vilensky
    Madrid, 28 de mayo de 2016.

  • Marcos Giménez-Zapiola

    dijo en:
    marzo 14, 2015 a las 11:04

    Conocí a Patricio en abril de 1963, cuando ambos comenzamos nuestra carrera de sociología en la Universidad Católica Argentina. Estudiamos juntos para la mayoría de los exámenes durante los primeros 3 años, y compartimos gran parte de nuestra vida social de esos años jóvenes. En 1966 le tocó el servicio militar obligatorio, que marcó de manera irreversible su pasaje a una posición política de izquierda, en las antípodas de su familia y del medio social en que se había criado. Como detalle de color, diré que vivía con sus padres a media cuadra de la parroquia del Socorro, barrio que en aquel entonces era el núcleo de la derecha reaccionaria porteña. Patricio fue, como muchos de nosotros, un error del sistema: nunca se hubiera esperado de alguien como él que se convirtiera en un revolucionario. Claro es que el sistema distaba de ser coherente, y de sus incoherencias salimos nosotros. En esa misma parroquia daba misa, y unos sermones a veces incendiarios, el padre Carlos Mugica, antes de que lo mandaran con su verbo a otra parte (fue a la villa miseria de Retiro, adonde creían que iba a molestar menos).Recuerdo las discusiones en la mesa familiar de los Biedma, en las épocas en que me instalaba en su casa para estudiar. Su hermano mayor, por ejemplo, era partidario de Barry Goldwater, pero su madre trabajaba en Caritas. Me ha quedado grabado un reproche de Patricio a su madre, una mujer admirable a quien él amaba a pesar de sus diferencias: “Madre, ustedes los de Caritas lo único que hacen es institucionalizar la pobreza”. Me caen las lágrimas al recordar esto, dicho allá por el año 64 o 65, donde todavía no nos gobernaban los militares, y la pobreza era realmente un problema marginal en la Argentina. Medio siglo después, cuando la pobreza y la miseria realmente se han institucionalizado en nuestro país, me queda el consuelo de pensar que Patricio, de haber vivido, no habría transado con esta mierda. Dicho sea de paso, su madre, con el tiempo, comprendió a Patricio, quien, muerto y desaparecido, dejó de ser “la oveja negra” de la familia para convertirse, quizás, en lo más importante de su vida. Podría seguir escribiendo días sobre Patricio, con quien hablé por última vez días antes de que fuera capturado en una calle de Buenos Aires, por casualidad y por desgracia. Pero creo que estas líneas son suficientes para que conozcan algo del Patricio anterior a Chile.

    • Claudia

      dijo en:
      septiembre 29, 2015 a las 14:22

      Gracias por compartir un pedacito más de su historia, la dictadura se llevó a los mejores…

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