Microbiografía de Margarita Martín Martínez

Margarita nació en Santiago el 7 de mayo del ‘46, hija de Elba e Isidro quien llegó a Chile en el Winnipeg. Vivió toda su niñez en Independencia. Su padre murió cuando era niña y mientras su madre trabajaba ella crió a sus hermanos menores.

Antes de cumplir 20 años, en una peña en avenida Matta conoció a un joven payador folclorista: Benedicto Salinas, el Piojo Salinas. Se casaron el ‘67 y tuvieron cinco hijos; Myrna, Isidro, Yorka, Víctor y Benita. Se preocupaba mucho de él, eran cariñosos cuando estaban juntos. Por las giras de su esposo, Margarita pasaba mucho tiempo sola: se dedicaba de forma total a la casa y sus hijos, cuando se veía en aprietos económicos cosía o vendía sopaipillas. Era una madre sobreprotectora, dulce y estricta a la vez. Cuando su esposo regresaba salían y se vestía de punta en blanco con unas lindas túnicas, se veía muy elegante. Era bajita, morena de ojos achinaditos.
Regaloneaba a sus hijos cocinando algo rico. Siempre se escuchaba música en casa, y a ella le gustaba especialmente el flamenco, se sentía más cerca de su padre.
Era aperrada, nunca le quedaba chico nada y soñaba con tener una casa propia. Siempre fue de izquierda y con los años, cuando su hermano Camilo que era del Frente murió en una acción de resistencia, decidió entrar también al Frente, junto a su hermano menor que era como su hijo. Ella quería que se acabara la dictadura. Alcanzó a colaborar un año, estaba con su hermana María Paz y su hijo isidro en la casa de Mamiña cuando los asesinaron. Margarita tenía 40 años. Con el tiempo, encontramos un cassette donde la grabaron cantando, tenía un tono como el de Violeta Parra, así podemos seguir escuchándola.

Ella era Margarita Eliana Martín Martínez, ejecutada el 30 de junio de 1986. Yo soy su hija, Yorka Salinas y la recuerdo. Recuérdala tú, recuérdasela a otros.

Ficha técnica

Para realizar esta microbiografía, se entrevistó a Yorka Salinas Martín, quien grabó esta cápsula radial en septiembre de 2014 en los estudios de Radio Universidad de Chile, donde posteriormente fue mezclada y emitida.

8 Comments, RSS

  • MERCEDES

    dijo en:
    julio 27, 2016 a las 12:16

    como nos pueden pedir olvidar y perdonar , si cada dia nos enteramos de como murieron muchas familias y aun NO HAY JUSTICIA…..Una pena saber que una mama murio luchando por la libertad de sus hijos y de nosotros los hijos de otros…….mis oraciones por siempre para ustedes.

  • Monica

    dijo en:
    julio 2, 2016 a las 20:46

    Me dió mucha pena cuando vi esta historia…soy extranjera, y por casualidad investigando la historia de la hermosa casa que estoy por comprar (mamiña 150), me encontré con esta historia tan dolorosa y se me heló el corazón de verdad… Había escuchado historias de esa dictadura, pero ninguna me impactó como esta…que increíble lo que guardan en silencio tantos espacios en este país… El tiempo los podrá dejar atrás, pero los afectados creo que nunca serán capaces de olvidar

  • Cecilia

    dijo en:
    octubre 14, 2015 a las 12:36

    Como podemos perdonar si cada dia que pasa conocemos nuevos hechos que nos dejan con el Corazon
    helado.

  • NATA

    dijo en:
    diciembre 5, 2014 a las 15:54

    yO LA CONOCÍ, LA QUISE, LA RESPETE.. PASE CON ELLA ALGUNAS HORAS ME CONTO DE SU AMOR POR ALGUIEN.. RECUERDO SU CARITA LINDA Y A VECES RECONOZCO EN OTRAS PERSONAS SU AROMA. QUE DOLOR MAS GRANDE FUE SU MUERTE.

    • Yorka Salinas Martín

      dijo en:
      febrero 5, 2015 a las 13:08

      Un Lindo recuerdo Nata, que emoción saber que conociste a mi Madre. Un fuerte Abrazo.

  • Alejandro

    dijo en:
    octubre 16, 2014 a las 09:39

    Gracias por compartir tu testimonio, que triste esa epoca, no entiendo como hay gente que valida la dictadura y que mas aún no exista la memoria

    • Yorka Salinas

      dijo en:
      diciembre 2, 2014 a las 07:40

      Gracias a ti, mantenemos vivo el recuerdo de los nuestros y exigimos Verdad y Justicia Ahora!!!

  • Carlos Corvalán

    dijo en:
    octubre 12, 2014 a las 20:43

    Gracias por vuestro programa. Es emocionante, verdadero, sincero, con una fuerza por la forma y el fondo que ya se lo quisieran muchas radios. Uds. dignifican las radios. Nos falta tanto aún por recuperar de lo que Chile perdió. Pero Uds. siguen latiendo. Tienen memoria y la usan sin miedo.

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