Microbiografía de Marisol de las Mercedes Vera Linares

Mi hija Marisol nació el ‘62, yo tenía 17 años y fui madre soltera. Vivíamos con mis papás y mis doce hermanos en La Pintana. Creció entre grandes y eso la hizo ser una niña especial.

Su abuela la cuidaba en el día mientras yo trabajaba. Le enseñó a ser responsable y a leer, toda su vida leyó mucho, especialmente historia. De niñita siempre decía que debíamos compartir. Cuando tenía siete años, la eligieron reina y se creyó el cuento, me decía “vamos a cambiar la vida de los pobres para que no sean pobres: ¿Tú qué quieres, un anillo?: yo te voy a dar tres”.

Con Silvia y Lorena, sus dos grandes amigas, iban a las peñas. Aprendió a tocar guitarra, escuchaba a Víctor Jara y Violeta Parra. La recuerdo hippie, con sus vestidos largos y pelo crespo. Era muy bonita, mi hija.

Era feliz viajando a la Fiesta de la Tirana, le encantaban los bailes y sus colores. Soñaba con enseñar en la universidad y se fue a estudiar pedagogía en castellano en la Universidad de Tarapacá. Yo le enviaba maní que ella vendía para sobrevivir, hizo muchos amigos y cuando venía a Santiago nos cocinaba porotos negros, que le encantaban.

Se transformó en militante. Regresó a Santiago el ‘85 y una noche de septiembre, después de prepararnos una cena y arrullar a su hermano con el “Duerme negrito”, salió a una protesta. Cuando escuché ese disparo desde la casa, supe que había sido ella.

Ella era Marisol Vera Linares, ejecutada el 4 de septiembre de 1985. Yo soy Olga Linares, su madre, y la recuerdo. Recuérdala tú, recuérdasela a otr@s.

Ficha Técnica:

Para realizar esta microbiografía, se entrevistó a Olga Linares, madre de Marisol, quien grabó esta cápsula radial en septiembre de 2014 en los estudios de Radio Universidad de Chile, donde posteriormente fue mezclada y emitida.

9 Comments, RSS

  • Horacio Romero Sagues

    dijo en:
    septiembre 25, 2014 a las 22:05

    Les felicito por esta excelente iniciativa que sirve para mantener vivo el recuerdo de los que murieron luchando por la libertad y la justicia.

  • marcela castillo

    dijo en:
    octubre 22, 2014 a las 08:50

    Felicitaciones hacia falta un espacio como este. para refrescar la memoria de los chilenos.
    “LA JUSTICIA TARDA PERO LLEGA”
    ¡¡¡¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE¡¡¡¡

  • Jorge Concha

    dijo en:
    noviembre 9, 2014 a las 22:47

    Me emocionan las historias, me las imagino como si estuvieran presente hoy.
    Mis respetos a las familias y mis felicitaciones a los creadores de las micro cápsulas.

  • Juan Linares

    dijo en:
    noviembre 26, 2014 a las 13:40

    Soy primo de Marisol. Una semana antes de su asesinato, la vi en la casa de mi abuela en Quinta Normal. Yo era un niño, ella sabía que me gustaba leer y me prestó Cuentos de Rebeldes y Vagabundos de Máximo Gorki. Nunca se lo pude devolver. Hoy llegó a mi poder éste audil y los últimos 30 años de mi vida se han arrebatado en mi cabeza. Cuánta pena y cuánto orgullo, querida Marisol.

    • Jose luis

      dijo en:
      abril 3, 2015 a las 11:47

      Hola estimado necesito contactar a un familiar de marisol vera, vivo en quinta normal en la poblacion simon bolivar llevamos ya varios años conmemorando las muertes de erick rodriguez e ivan palacios. Queremos hacerles una invitacion a juntarnos y ver de que forma podemos ayudar en la memoria popular e historica de marisol como de tantos jovenes asesinados en dictadura. Saludos!!!

      • Karen Bascuñán

        dijo en:
        abril 6, 2015 a las 10:26

        Hola José Luis,
        Muchas gracias por mantener la red. Le contaremos a la madre de Marisol y les pondremos en contacto. Apenas resolvamos te contamos. Saludos!

  • JOEL IRIARTE BELTRAN

    dijo en:
    noviembre 29, 2014 a las 10:47

    RECUERDO A MARISOL EN ESA HORA DE LA TARDE, EN LA BIBLIOTECA NACIONAL, ESTUDIÁBAMOS PARA LA PAA, EN LA TARDE CUANDO EL HAMBRE ARRASABA NUESTROS ESTÓMAGOS APARECÍA SIGILOSAMENTE DETRÁS DE NOSOTROS Y COMO MAGIA NOS COLOCABA UN MANÍ CONFITADO CONFITADO AL LADO, ERAMOS UN PUÑADO DE JÓVENES MUCHACHOS TRATANDO DE SER ALGO EN MEDIO DE LA DICTADURA.

  • monica mancilla bahamondes

    dijo en:
    marzo 15, 2016 a las 16:54

    Conoci a Marisol en la Universidad de Tarapacá, era una niña alegre y comprometida trabajaba en el comedor universitario, era hermosa, era valiente y una gran amiga. Acá en Arica, los que la conocimos guardamos un hermoso recuerdo de ella, sin embargo nunca logramos que en la universidad le pusieran su nombre a la placita de la Facultad de Humanidades. Ahora las nuevas generación no saben mucho de ella, pero “los viejos” no la olvidados, algunos han mantenido contacto con su familia y van cada año a Santiago a recordarla junto a su familia y amigos. Acá, cuando nos juntamos los de esa generación de universitarios siempre la recordamos, la nombramos y contamos quien era y como la perdimos. Siempre la extraños…

  • rosario contreras

    dijo en:
    septiembre 5, 2016 a las 14:02

    Conocí a Marisol en la Universidad de Tarapacá en donde eramos compañeras de generación, ella estudiaba castellano y yo historia. Teniamos muchos amigos en común, pero en ella el compromiso por los pobres era sobresaliente, con una gran capacidad de organización y de trabajo. Era una hormiguita la “Chica” como le decíamos. El segundo año fue bravo en la UTA, hubo muchas manisfestaciones y las clases se cerraban al primer signo de protesta, con lo que el decano nos mandaba a llamar y nos leía la cartilla como un papá complicado. Ella vivía en una pensión con un montón de compañeros cercano a la Universidad, pero era un lugar para camioneros, trabajadores y gente de diversos mundos. Su dormitorio era limpio y terriblemente ordenado, lindo, lleno de detalles. Ese fin de año se llevaron relegados a varios compañeros de la Universidad rumbo a Pisagua, se clausuró el año academico antes de tiempo (casi sin notas), y un montón de alumnos fueron sumariados. No sé si ella estuvo en ese ultimo grupo, pero no siguió estudiando. Supongo que los recursos no le permitieron seguir viviendo tan lejos de su casa. La recuerdo linda, muy linda, con una sonrisa perfecta, dientes blancos, bajita, con una larga cabellera crespa que un día decidió cortar, y con una generosidad increible. Conversabamos de nuestras familias, pero a pesar de que viviamos en mundos diferentes jamás me trató distinto y eso me gustó. Era transparente y apasionada.- El año 1995 me fui a estudiar a Valparaiso, y leí de su muerte en Santiago, fue una impresión terrible. Un dolor que se lleva en el alma para siempre. La aprecié mucho y creo que fue una persona que no debería haberse ido tan pronto y de esa manera, porque la mataron en la calle, en una protesta. No sé si se sabrá alguna vez el nombre del asesino.- Su madre reune a sus antiguos amigos y eso es una belleza, porque sigue celebrando la vida de una persona maravillosa.- En una marcha de la CUT vi hace años su rostro en una pancarta. Mi amiga Marisol sigue ahí en la memoria colectiva para siempre y espero que los jovenes de la UTA sean capaces de recuperar un espacio en su nombre, y en especial, luchar por sus derechos tal como lo hizo nuestra Marisol, con colaboración ,solidaridad, compromiso y mucho esfuerzo. Ella sabía que todo se ganaba, aunque fuera un derecho.

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